viernes, 1 de febrero de 2008

Sucia y Descalza

Sentada en la oscuridad
sostengo mi cabeza, pienso.
¿Cuánto tiempo hace ya que no duermo?
Lo suficiente como para hallarme perdida, creo.
Mis ojos en resistente vigilia
sucumben al sueño, espontáneo, placentero
y en el instante mas profundo de entrega
un sónido me arrastra hacia la superficie.
Alerta, mi corazón se acelera.
El silencio selló mis oídos desde hace tiempo.
Entonces pude verme.
Como un holograma, atrapada en el tiempo ¿qué tiempo?.
Algo despertó en mí para notarme que estoy dormida
que me perdi en un sueño.
¿Podré despertar o estoy muerta?


Pesadillas a la hora de la siesta
Guacha editora 2005

1 comentario:

katza dijo...

JUASSS
YA LO HABIA LEIDO.
QUE BUENOS SON TUS LIBROS.